1. LA ORESTIADA DE ESQUILO
Es la única de las trilogías de Esquilo que ha llegado completa a la actualidad, comprende tres obras:
Agamenón
Un vigía, y más tarde un mensajero, anuncia que Agamenón, jefe de las fuerzas griegas, vuelve a Argos, su patria, después de haber vencido en la guerra de Troya. Clitemnestra, su esposa, aguarda no muy felizmente la llegada del marido, ya que jamás le perdonó que sacrificara a su hija Ifigenia, y durante la ausencia de Agamenón ha mantenido relaciones con el rey Egisto. Cuando Agamenón llega a Argos, trae consigo a Cassandra, profetisa joven y doncella, hija de Príamo, el rey de la vencida Troya, condenada a ser su esclava. Clitemnestra, sumida en el odio por su marido y los celos por Cassandra, acaba asesinando a ambos y reinando con Egisto en Argos.
El "Agamenón" es una obra de gran tensión dramática, esta tensión se mantiene siempre. Al final de la obra, una altiva Clitemnestra, un cuchillo en mano, se ennoblece de haber llevado a cabo la venganza del sacrificio de su hija lo cual jamás perdonó al esposo. Aparecerá en esos momentos el nombre de Orestes, el hijo de Clitemnestra y Agamenón, para enlazar esta obra con la siguiente.
Las coéforos
Seis años después de lo acaecido en la tragedia "Agamenón", Orestes vuelve a Argos (marchó de allí tras el asesinato de su padre a manos de su madre Clitemnestra) para tomar venganza pues un mandato del dios Apolo le obliga a ello. Electra y Orestes, ambos hermanos, se reconocen y deciden tramar un plan para el asesinato de la madre y vengar así al padre Agamenón. Orestes se introduce en el palacio fingiendo ser un profeta que viene a anunciar su propia muerte a Electra. Una vez en el palacio mata a Egisto y a su madre. Un coro de mujeres ofrece honras fúnebres al sepulcro de Agamenón, son las coéforos.
Mientras la figura de una Clitemnestra altiva y justiciera, vengadora de la muerte de la hija se nos presenta en la primera tragedia, en ésta segunda Clitemnestra es presentada como indigna y malvada. Orestes, que cometerá un crimen no peor que el que cometiera su madre, es visto con ojos compasivos y comprensivos y, aunque previo a la realización de los asesinatos, Orestes duda, lo cierto es que acaba convenciéndose de ejecutar el asesinato cuya justificación es el amor a un padre asesinado y traicionado.
Las euménides
Las erinias, castigadoras de los criminales, persiguen a Orestes que se ha refugiado en el templo de Apolo en Delfos. El dios ha aconsejado a Orestes que marche a Atenas, donde será juzgado justamente. Al llegar a Atenas, la diosa Atenea le dice que ha de ser juzgado por jueces atenienses, y así ocurre. Los jueces determinan que tan horrorosos son los crímenes de Orestes como los que cometiera su madre, Clitemnestra, por lo que Orestes es absuelto. Atenea, una vez celebrado el juicio, aplaca la furia de las erinias que se convierten en seres buenos llamados euménides.
Se trata de una obra que vino a recordar al público griego que las diferencias entre ellos y los espartanos debían atajarse de una forma humana, que los hechos acaecidos en el pasado debían juzgarse sabiamente y alcanzar una buena solución.
La orestíada (que significa "las cosas de Orestes", su personaje principal) viene a ser la concatenación de los crímenes de una familia, los Atridas, sujetos al destino, al hado o fatum funesto. El coro tiene momentos de lirismo perfecto, y los diálogos son tensos y majestuosos.
Es la única de las trilogías de Esquilo que ha llegado completa a la actualidad, comprende tres obras:
Agamenón
Un vigía, y más tarde un mensajero, anuncia que Agamenón, jefe de las fuerzas griegas, vuelve a Argos, su patria, después de haber vencido en la guerra de Troya. Clitemnestra, su esposa, aguarda no muy felizmente la llegada del marido, ya que jamás le perdonó que sacrificara a su hija Ifigenia, y durante la ausencia de Agamenón ha mantenido relaciones con el rey Egisto. Cuando Agamenón llega a Argos, trae consigo a Cassandra, profetisa joven y doncella, hija de Príamo, el rey de la vencida Troya, condenada a ser su esclava. Clitemnestra, sumida en el odio por su marido y los celos por Cassandra, acaba asesinando a ambos y reinando con Egisto en Argos.
El "Agamenón" es una obra de gran tensión dramática, esta tensión se mantiene siempre. Al final de la obra, una altiva Clitemnestra, un cuchillo en mano, se ennoblece de haber llevado a cabo la venganza del sacrificio de su hija lo cual jamás perdonó al esposo. Aparecerá en esos momentos el nombre de Orestes, el hijo de Clitemnestra y Agamenón, para enlazar esta obra con la siguiente.
Las coéforos
Seis años después de lo acaecido en la tragedia "Agamenón", Orestes vuelve a Argos (marchó de allí tras el asesinato de su padre a manos de su madre Clitemnestra) para tomar venganza pues un mandato del dios Apolo le obliga a ello. Electra y Orestes, ambos hermanos, se reconocen y deciden tramar un plan para el asesinato de la madre y vengar así al padre Agamenón. Orestes se introduce en el palacio fingiendo ser un profeta que viene a anunciar su propia muerte a Electra. Una vez en el palacio mata a Egisto y a su madre. Un coro de mujeres ofrece honras fúnebres al sepulcro de Agamenón, son las coéforos.
Mientras la figura de una Clitemnestra altiva y justiciera, vengadora de la muerte de la hija se nos presenta en la primera tragedia, en ésta segunda Clitemnestra es presentada como indigna y malvada. Orestes, que cometerá un crimen no peor que el que cometiera su madre, es visto con ojos compasivos y comprensivos y, aunque previo a la realización de los asesinatos, Orestes duda, lo cierto es que acaba convenciéndose de ejecutar el asesinato cuya justificación es el amor a un padre asesinado y traicionado.
Las euménides
Las erinias, castigadoras de los criminales, persiguen a Orestes que se ha refugiado en el templo de Apolo en Delfos. El dios ha aconsejado a Orestes que marche a Atenas, donde será juzgado justamente. Al llegar a Atenas, la diosa Atenea le dice que ha de ser juzgado por jueces atenienses, y así ocurre. Los jueces determinan que tan horrorosos son los crímenes de Orestes como los que cometiera su madre, Clitemnestra, por lo que Orestes es absuelto. Atenea, una vez celebrado el juicio, aplaca la furia de las erinias que se convierten en seres buenos llamados euménides.
Se trata de una obra que vino a recordar al público griego que las diferencias entre ellos y los espartanos debían atajarse de una forma humana, que los hechos acaecidos en el pasado debían juzgarse sabiamente y alcanzar una buena solución.
La orestíada (que significa "las cosas de Orestes", su personaje principal) viene a ser la concatenación de los crímenes de una familia, los Atridas, sujetos al destino, al hado o fatum funesto. El coro tiene momentos de lirismo perfecto, y los diálogos son tensos y majestuosos.
2. Prometeo encadenado
Tras haber arrebatado el fuego a los dioses y haberlo entregado a los hombres, Prometeo es encadenado, por mandato de Zeus, en un peñasco abandonado, cercano al mar. Prometeo lamenta su suerte cuando aparecen las ninfas oceánides y el propio Océano para aconsejarle que acate el castido de Zeus. Más tarde aparece Ío, hija de Ínaco y Prometeo le desvela un secreto: nacerá un día Heracles (Hércules), familiar lejano de Ío y héroe destinado a salvar a Prometeo de su condena. Zeus quiere enterarse de este secreto y para ello enviará Hermes, sin embargo Prometeo jamás revelará el secreto al dios alado. Zeus entonces envía su furia y el peñasco donde estaba Prometeo se resquebraja, dejando caer a Prometeo en el vacío.
Estamos en mito alejado de los hombres, sólo se trata de dioses y divinidades, no hay pasión humana, lo que resulta, ciertamente, desconcertante. Ya que los personajes son de una naturaleza mucho más superior a la humana, el lenguaje de éstos es mucho más elevado y solemne. Sin embargo, la humanidad está "implícita" y parece acongojarse con Prometeo por ser la causa de su condena Prometeo, la divinidad que tanto hizo por ella, de ahí la gran humanidad de esta tragedia.
Tras haber arrebatado el fuego a los dioses y haberlo entregado a los hombres, Prometeo es encadenado, por mandato de Zeus, en un peñasco abandonado, cercano al mar. Prometeo lamenta su suerte cuando aparecen las ninfas oceánides y el propio Océano para aconsejarle que acate el castido de Zeus. Más tarde aparece Ío, hija de Ínaco y Prometeo le desvela un secreto: nacerá un día Heracles (Hércules), familiar lejano de Ío y héroe destinado a salvar a Prometeo de su condena. Zeus quiere enterarse de este secreto y para ello enviará Hermes, sin embargo Prometeo jamás revelará el secreto al dios alado. Zeus entonces envía su furia y el peñasco donde estaba Prometeo se resquebraja, dejando caer a Prometeo en el vacío.
Estamos en mito alejado de los hombres, sólo se trata de dioses y divinidades, no hay pasión humana, lo que resulta, ciertamente, desconcertante. Ya que los personajes son de una naturaleza mucho más superior a la humana, el lenguaje de éstos es mucho más elevado y solemne. Sin embargo, la humanidad está "implícita" y parece acongojarse con Prometeo por ser la causa de su condena Prometeo, la divinidad que tanto hizo por ella, de ahí la gran humanidad de esta tragedia.
3. EDIPO REY DE SÓFOCLES
Edipo Rey es una obra de Teatro escrita por Sófocles que narra la historia de Edipo, rey mítico de Tebas, hijo de Layo y Yocasta, que mató, sin saberlo, a su propio padre y desposó a su madre.
La peste asola la ciudad de Tebas en la que reina el rey Edipo. Un oráculo advierte que sólo castigando al asesino del antiguo rey, Layo, la peste cesará en su azote de la ciudad. El buen rey Edipo se dispone a investigar quién fue el asesino de Layo. Las pesquisas llegan a una trágica conclusión: ¡El asesino de Layo fue el mismo Edipo! Y aunque Edipo no sabía a quién mataba, el caso es que lo hizo. Pero las indagaciones dan más de sí, Edipo, además, también era hijo de Layo, aunque no lo sabía, y al acceder al trono se había casado con la viuda de éste, Yocasta, y había tenido hijos con ella, luego Edipo se había casado con su madre, tenido hijos con ella y asesinado a su padre. Tras saberse parricida e incestuoso, Edipo se arranca los ojos e Yocasta se suicida. Tras despedirse de sus hijos parte al destierro de la ciudad de Tebas. Aunque el conflicto trágico de Edipo nace de desobediencias del pasado, es él quien las sufre. Pero Sófocles acierta en una cosa, en mostrarnos a un Edipo bueno, un hombre justo y amante de su familia y de su reino, una buena persona. Edipo era feliz en su ignorancia, hasta que la circunstancia de la peste sobre Tebas y la advertencia del oráculo, llevarán al conocimiento de la verdad. Habiendo sido un hombre feliz, ahora, Edipo, no es más que un parricida incestuoso que no puede soportarse ni a sí mismo y que por ello se arranca los ojos y grita desmesurado por la tristeza de su propia verdad y el destino de sus hijos, sus propios hijos y a la vez sus propios hermanos. Sófocles se enfrenta a las leyes mismas de la naturaleza abordando este asunto: Edipo ha infringido todas y cada una de estas leyes pero, pero él no era consciente. Aún así, está claro que su delito es más que monstruoso y el simple acometimiento del mismo, voluntario o no, ha de ser castigado, para Edipo ya no existe solución humana posible, no existe solución alguna. La fuerza dramática de la tragedia reside en el contraste, increíble y maravilloso, del buen hombre Edipo, del justo Edipo, el más monstruoso de los criminales. Edipo, protagonista absoluto de la tragedia, jamás abandona la escena salvo cuando marcha a arrancar sus ojos que no merecen ya más ver la luz del sol. Pero no sólo Edipo está presente en la escena, sino que sobresale sobre todos los personajes, por sus increíbles parlamentos y por su enorme fuerza dramática.
4. ELECTRA DE EURIPIDES
situación: Representada probablemente entre los años 418 y 414 a.d.C. Eurípides escribió también una Electra, pero Sófocles la pone en el centro de la tragedia, ella es la protagonista.
Argumento: Orestes, Pílades, su amigo mudo y el Pedagogo vuelven a Micenas, pero, para no ser reconocidos, inventan la estratagema de que el Pedagogo se acercaría a palacio y diría que le envía Fanoteo, amigo de Egisto, para anunciar la muerte de Orestes en la carrera de carros de los juegos píticos. Mientras tanto, Electra se lamenta en palacio de su situación, de tener que vivir con el asesino de su padre y con su madre, cómplice y ahora esposa de Egisto, y trata de convencer a su hermana Crisótemis de hacer algo al respecto, pero esta prefiere mantener las cosas como están. Mientras Electra mantiene un duro diálogo con Clitemestra, aparece el Pedagogo y anuncia la muerte de Orestes. Clitemestra se alegra y Electra se hunde en la desesperación. Pero Crisótemis llega poco después a decir que ha descubierto un bucle de pelo de Orestes en la tumba de su padre. Electra no puede creerlo y
Argumento: Orestes, Pílades, su amigo mudo y el Pedagogo vuelven a Micenas, pero, para no ser reconocidos, inventan la estratagema de que el Pedagogo se acercaría a palacio y diría que le envía Fanoteo, amigo de Egisto, para anunciar la muerte de Orestes en la carrera de carros de los juegos píticos. Mientras tanto, Electra se lamenta en palacio de su situación, de tener que vivir con el asesino de su padre y con su madre, cómplice y ahora esposa de Egisto, y trata de convencer a su hermana Crisótemis de hacer algo al respecto, pero esta prefiere mantener las cosas como están. Mientras Electra mantiene un duro diálogo con Clitemestra, aparece el Pedagogo y anuncia la muerte de Orestes. Clitemestra se alegra y Electra se hunde en la desesperación. Pero Crisótemis llega poco después a decir que ha descubierto un bucle de pelo de Orestes en la tumba de su padre. Electra no puede creerlo y
Propone a Crisótemis asesinar a Egisto. Poco después, Orestes y Pílades llegan con las supuestas cenizas de Orestes. Electra se abate, pero Orestes se descubre y Electra estalla en alegría. Entonces Orestes se las ingenia para entrar en palacio y, siempre instigado por Electra, autora real de la venganza, dar muerte a su madre y, más tarde, a Egisto. propone a Crisótemis asesinar a Egisto. Poco después, Orestes y Pílades llegan con las supuestas cenizas de Orestes. Electra se abate, pero Orestes se descubre y Electra estalla en alegría. Entonces Orestes se las ingenia para entrar en palacio y, siempre instigado por Electra, autora real de la venganza, dar muerte a su madre y, más tarde, a Egisto. propone a Crisótemis asesinar a Egisto. Poco después, Orestes y Pílades llegan con las supuestas cenizas de Orestes. Electra se abate, pero Orestes se descubre y Electra estalla en alegría. Entonces Orestes se las ingenia para entrar en palacio y, siempre instigado por Electra, autora real de la venganza, dar muerte a su madre y, más tarde, a Egisto.
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